Nuestro proceso
Etapas del proceso
En las comunidades de la Cordillera de los Andes, la producción de lana no es sólo un medio de subsistencia sino también una forma de preservar el patrimonio cultural y las tradiciones ancestrales. La transmisión de conocimientos sobre la lana y el proceso de tejido es fundamental para mantener viva la historia e identidad de estas comunidades. A continuación, se presenta un panorama de este proceso:
Selección de ovejas
Las comunidades suelen elegir razas nativas que se han criado en la región durante generaciones. Razas como la oveja criolla están bien adaptadas al clima y las condiciones del entorno andino, lo que les permite producir lana de alta calidad. Los criterios clave de selección de las ovejas incluyen la finura y suavidad de su lana, así como la resistencia y longitud de sus fibras.
Esquila
La esquila se realiza una vez al año, durante la primavera, cuando las ovejas comienzan a perder su lana. Los esquiladores, que son miembros de la comunidad, emplean técnicas manuales, a menudo utilizando tijeras o cuchillas tradicionales. Este proceso se lleva a cabo con mucho cuidado para no dañar a las ovejas y se considera una práctica que honra a los animales.
Lavado de lana cruda
Una vez esquilada, la lana se limpia mediante un proceso de lavado manual. Para eliminar las impurezas y la lanolina (la grasa natural de la lana), se utiliza agua tibia y un jabón natural, como el de ceniza o el de romero. Cuidando no dañar las fibras. Esta etapa puede llevar mucho tiempo, dependiendo de la cantidad de lana y del nivel de suciedad presente. Después, la lana se extiende al sol para que se seque de forma natural.
Cardado
El cardado es el proceso de desenredar y alisar la lana. En las comunidades indígenas, esto se hace a mano utilizando cardadores tradicionales, que son herramientas sencillas hechas de madera y clavos o espinas. Esta técnica ayuda a separar las fibras y las prepara para el hilado; el material resultante de este proceso se conoce como vellón.
Hilado
El hilado se realiza con husos o tornos manuales. Esta tarea requiere habilidad y es una tradición rica en significado, ya que las mujeres de la comunidad suelen sentarse juntas a hilar, compartiendo historias y manteniendo viva su cultura. La lana se puede hilar en distintos grosores y texturas, según lo que se quiera tejer.
Lavado de lana hilada
Esta etapa es fundamental para garantizar una limpieza completa de la lana. Se realiza de forma manual utilizando agua tibia y jabón natural. El proceso se repite al menos dos veces (o tantas veces como sea necesario). Después, la lana se seca de forma natural al sol.
Limpieza de materiales sólidos
Además del lavado, se realiza una limpieza manual para eliminar las partículas sólidas que quedan en la lana, principalmente paja natural, que está presente ya que sirve de cama para las ovejas durante su descanso.
Tintura natural
Dadas las tonalidades naturales de las ovejas (blancas, grises y marrones), muchas veces se utiliza lana sin teñir. Sin embargo, si se necesita un color especial, se aplican a la lana blanca tintes naturales extraídos de plantas, raíces y especias. Por ejemplo, se utilizan árboles como el canelo para los tonos rojos y la cúrcuma para los amarillos. Estos tintes no solo son amigables con el medio ambiente, sino que también fortalecen la conexión entre las comunidades y su entorno.
Tejido
Por último, la lana se utiliza para tejer diversos productos. Las técnicas y patrones de tejido se transmiten de generación en generación y cada pieza cuenta una historia única que refleja la identidad y la vida de la comunidad. Los artículos pueden ser desde mantas hasta ropa y accesorios.